MANUAL DE INSTRUCCIONES

LA VIDA NO NOS LO PROPORCIONA


El manual de instrucciones lo dejamos en general para el electrodoméstico que compramos. A veces lo leemos; a veces no. Pero está. Sabemos que en caso de apuro, podemos consultarlo

Pero para la vida...arréglate como puedas.
Un intento entre miles!

Por ejemplo: los hijos. Es el caso más flagrante. Las mujeres cuando quedan embarazadas hablan con las amigas, con su madre, con la abuela, consumen libros sobre "El parto mes a mes", "Tu bebé en los primeros meses" y/o libros de títulos parecidos. Luego hacen lo que les parece. Y en general lo hacen bien. Mejor que nosotros los varones. Que tambien nos leíamos algún librito como "Pronto serás padre!" o similares. (Nota: los títulos de los libros son inventados)

En ese momento inicial de nuestras vidas de familia tradicional, los hombres cumpliamos los objetivos. En esos años, éramos los únicos proveedores de dinero para el mantenimiento de la familia; ayudábamos un poco a nuestras esposas a la crianza, cuando crecían salíamos con los niños, tambien los ayudábamos con las tareas del Colegio y hasta los llevábamos a la Escuela durante años (al menos en mi caso) antes de ir al trabajo.

Pero la crianza de verdad ha sido siempre por instinto. Nuestros padres o madres nos habían explicado algo, nosotros habíamos por capilaridad visto otras experiencias, pero finalmente con nuestros hijos, hacíamos lo que nos parecía; lo que mejor suponíamos. A veces (la mayoría) acertábamos. Otras nos equivocamos, siempre involuntariamente.

Inicialmente es muy cierto
Pero cuando los niños crecieron se nos terminaron los libros, las experiencias de los demás, el consejo de algún mayor que quede vivo y se produce el "salvese quien pueda" 

 Los chicos ya adolescentes crecen cada vez más autónomos, más desapegados, más queriendo hacer sus propias experiencias y nosotros, pasamos de ser actores principales a actores de reparto. Mas adelante, cuando los hijos son mayores y cuando nos ponemos viejos, ya directamente somos figurantes y ni aparecemos en los créditos... Parece como que se nos hubieran acabado los conocimientos y casi casi, no sirviéramos para nada.

Para quien no tenga hijos, esta puede ser una buena manera de acercarse a la experiencia que a nosotros, las personas mayores como se nos conoce, experiencia... es lo que nos sobra! 

Y esto que cuento tambien servirá para quien no tenga hijos, y sepa de lo que se salva!

Comentarios

Entradas populares de este blog

ME TIENE HARTO

UNA HISTORIA DE MENTIRAS CONSTANTES

PARADOJAS DEL DIBUJO Y LA POLITICA