sábado, 2 de abril de 2016

CADÁVERES INSEPULTOS



GRANDES ENIGMAS NUNCA RESUELTOS


Los calcetines en la lavadora de ropa: alguien tiene que desentrañar este misterio. Seguro estoy que varios Servicios Secretos luchan por resolver este enigma, pero no hay a la fecha progresos.

Confiese si nunca le pasó.
Ponemos en la lavadora dos pares de medias o calcetines. Uno por ejemplo, de color azul; inmediatamente otro de color rojo.

Representación iconográfica del enigma.
Verificamos concienzudamente que ambos pares, es decir 4 unidades, estén puestos en el tambor. 

Ubicamos las otras prendas. Por precaución y al final, sacamos los 2 pares y los ponemos arriba de toda la ropa, para estar nuevamente seguros. Cerramos la tapa y se inicia el proceso.

Cuál no sería nuestra sorpresa que al sacar la ropa ya lavada, buscamos y rebuscamos y sólo aparecen 3 unidades. Es decir que por arte de magia desapareció un calcetín. 
Entonces consultamos con nuestro compañero/a. Viene. Se agacha, hace girar a mano el tambor y nada. No aparece nada. – ¿Desapareció otra vez? nos pregunta con cara incrédula. Y nosotros, yo o Ud., respondemos con cara increíble: - ¡en efecto! y exponemos las pruebas: 2 calcetines rojos y uno azul.

Entonces aparecen las hipótesis:

  1.  puede ser que el tambor de la lavadora, esté conectado al agujero negro donde desaparecieron los aviones del triángulo de las Bermudas en la 2ª guerra mundial.  
  2.  Se supone la existencia de un gnomo come-medias, escapado del bosque cercano, que habita en la lavadora. 
  3. Se dice que la lavadora perteneció a un viejo mago cuyo espíritu continúa realizando el viejo truco de hacer desaparecer cosas. 
  4.  Una extraña fuerza magnética los atrae a éstos versos sueltos, hacia el espacio exterior. 
  5.  O que los calcetines pertenecen a un partido político anarco-independentista y uno de ellos decide escaparse por un agujero secreto hacia la libertad.
  6. Que la lavadora tiene hambre y se come sólo uno porque está a dieta.

6      U otras parecidas.

Lo cierto que sea por éstas posibilidades u otras, el calcetín faltante no aparece. Ni aparecerá. Le digo más, en mi experiencia personal, he puesto a los pares haciendo un fuerte nudo para que no pudiesen separarse. Inútil. Uno no está y el otro quedó triste e inútil esperando su próximo final.

Cadáveres insepultos esperando su entierro.
Y es inútil su esperanza de reencontrarlo. Aunque comprensible.

Por eso considere hacer el duelo de ese calcetín faltante y de todos los demás que pondrá de futuro en la misma máquina, con la misma ilusión, para luego enfrentarse a la cruda realidad de su desaparición.

Por eso, no mantenga sus pares desparejos. Le aseguro que jamás volverá la pieza faltante.

Quítese el hermano gemelo del desaparecido apenas pueda.

No es bueno convivir con cadáveres insepultos.

¡JUGUEMOS EN EL PATIO DEL COLEGIO!

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