miércoles, 3 de febrero de 2010

UNA ALEGRÍA: PANCHO LLEGÓ A CASA



Hoy no es día de odios ni de críticas.
Tengo un cachorrito de Teckel que viene a intentar reemplazar en el afecto a Margarita, desaparecida hace 3 meses, y que nos acompañó durante 12 años.

Es una alegría tenerlo en casa. Mi hija lo bautizó con un nombre muy apropiado.
Se llamará PANCHO.

Ya se ganó el afecto de todos los que lo ven.
Es precioso, vivaracho y juguetón como cualquier cachorro.

Tal vez, la difícil tarea que le encomendamos (y el no lo sabe, ni imagina) la cumpla con creces.

Va en buen camino.

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